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viernes, 2 de octubre de 2015

Spitalfields: El mercadillo desconocido de Londres

Los de Portobello y Camden Town, son con seguridad los dos mercadillos más populares de Londres. Repletos de turistas, tanto ingleses como extranjeros, que fin de semana tras fin de semana, se agolpan en sus calles,como una auténtica marea humana, que muchas veces resulta agobiante.  De hecho, la mayoría de los londinenses procuran no pasarse demasiado por esos lugares y tienen sus pequeños rincones, donde se puede paladear el verdadero sabor de la Inglaterra más pura y bohemia. Uno de estos lugares es Spitalfields ¿Te vienes?

Entre el imperial área de La City, el ambiente hindú de Brick Lane y el misterioso barrio de Whitechappel, se encuentra Spitalfields, un remanso de paz para hombres de negocios y trabajadores. Se trata de un mercadillo cubierto, donde poder comer y descansar, alejado del infernal ajetreo laboral de Londres.

Pero espera, antes de llegar a él, deja que te recomiende hacer un alto en el camino. Justo frente a nuestra visita de hoy, se encuentra Poppie's,  posiblemente el lugar donde comer el mejor Fish and Chips de ciudad.  Data del final de la segunda guerra mundial y nació como fruto de la reconstrucción de Londres después del terrible conflicto. Lo sirven al estilo tradicional, en un cucurucho de papel de periódico, similar al de nuestros churros o patatas fritas de la feria. Pero no nos engañemos, está muy bien para hacer algo british, pero no deja de ser un grasiento plato de pescado rebozado.


En el interior de Spitalfields también encontrarás un puesto del restaurante, que solo se encuentra aquí y en Camden Town.  Pero en el interior, no solo nos toparemos con señor Pop, sino también una multitud de Food Trucks y comidas de todo tipo, donde hombres y mujeres trajeados, hacen cola para llevarse algo a la boca entre contrato y contrato.

Aún sin tener la variedad de los grandes lugares culinarios de la capital británica, es muy gratificante la experiencia de disfrutar de un ambiente plácido y más calmado de lo habitual de lo que allí están acostumbrados. 

Eso sí, no hay demasiados turistas, por lo que en parte te sentirás un extraño entre tanto "excuse me" y a la vez, verás algo que en el resto de la ciudad no se contempla.


 Hablando de gastronomía, todo está enfocado a la rutina "inglesa", desde empanadas a pizzas y por supuesto, con espacio para otras culturas, priorizando como siempre en las asiáticas.  Comer sano en Londres es complicado, pero al menos la variedad para engordar es amplia (Entiéndeme el chascarrillo)

Teniendo claro ese concepto y dejando un lado el Fish and Chips, los dulces en Inglaterra son bastante buenos y la empanada es otro plato nacional. Si bien, no está hecho para todos los estómagos, uno de los alicientes de Londres, es probar cosas raras y la comida siempre te da un buen número de tests.



Y más allá de la "gastronomía", Spitalfields se caracteriza por la venta de ropa y objetos vintage de todos los campos. Hay sombreros de gentelman, ropa de los años sesenta,  carteles callejeros, cuadros y hasta fotografías antiguas.  Igualmente, hay espacio para manufacturas y "experimentos"; te ofrecerán cremas milagrosas, aceites repletos de propiedades para la piel y cualquier cosa que alguna mente privilegiada haya pensado que puede ser interesante de encasquetar a propios y extraños.

Pero no te olvides, esto es Londres y siempre hay un espacio para el lujo en cualquier esquina y este lugar no iba a ser menos. Desde cosméticos a ropa, podrás encontrar todo lo que tu cartera abarque; estás a los pies de la City, el área donde más dinero se mueve en el mundo.


Puedes llegar a Spitalfields  a través de la estación de Liverpool Street, que está a pocas calles de distancia. Pero hay una alternativa más atrevida y quizá emocionante, que es bajando en Algate East. ¿Te suena Whitechapel? Quizá lo recuerdes del célebre Jack el Destripador, pero hoy en día, guarda la colonia hindú más grande de la ciudad. Caminar por Brick Lane, puede hacerte sentir algo entre lo inquietante y lo interesante.  Los nombres de las calles están escritas con su alfabeto y los turbantes aparecen por doquier. Hay tiendas de bagles, pastelerías y todo tipo de baratijas. Ahora, prepárate para las miradas entre las puertas, los olores intensos  y su ambiente exótico ¡Merece la pena!



Como siempre digo, solo los osados acaban conociendo Londres. No tengas miedo de probar, mirar y tocar todo lo que encuentres a tu a alrededor.  No, no es la zona más turística de la ciudad, pero tiene mucho que ver y sobre todo experimentar ¿Te lo vas a perder?




viernes, 7 de agosto de 2015

El significado de las canciones: Dieguitos y Mafaldas - Joaquín Sabina

Siempre me gustó la música; tampoco es una sorpresa ¿Quién no tiene una canción grabada en su memoria? ¿Quién no recuerda un momento de su vida con una letra en concreto? Por eso, hoy se me ha ocurrido contaros, contarle al mundo, lo que yo entiendo de las canciones que me han marcado.  No soy el autor, él tendrá sus motivos, yo tan solo explico mi interpretación.  Espero que os guste. 


Dieguitos y Mafaldas - Joaquín Sabina

Soy escritor y me gusta leer, en eso no hay lugar a dudas. Pero me encanta el fútbol, es mi pasión escondida, aunque como decía Sabina en otra de sus creaciones "no doy el tipo de hincha violento y rapado ¡Pero que gane mi equipo!". 

Y esto es así desde que era niño. El fútbol me trae recuerdos de infancia y adolescencia.  De hacer volar mi imaginación y mis piernas junto a mis amigos, que por si tienen alguna duda, han llenado mi vida de recuerdos.  También tengo grabada a fuego la primera vez que mi padre me llevó a ver un partido del Valencia a Mestalla y esa enorme sensación de majestuosidad que sentí al verme envuelto en las gradas. 

El fútbol, para muchos es sinónimo de anticultura . Para mí es la excusa para sentarme con mi padre y mi hermano cada fin de semana.  Entre los tres, hemos ganado ligas y perdido finales en los penaltis.  El fútbol como toda afición, es mucho más que su mera práctica.

Esta canción, tiene un trasfondo de ese sentimiento que yo planteo, pero realmente cuenta una historia de un amor imposible, en el que una chica acaba eligiendo su amor al fútbol, por encima del de un hombre, al que quizá en algún momento amó.  Es muy difícil plasmar lo que desprende este deporte, sin caer en tópicos, pero este señor, una vez más lo vuelve a conseguir.





Letra

Veinte años cosidos a retazos
De urgencias, disimulos y rutinas,
Veinte años cumplidos, en mis brazos,
Con la carne del alma de gallina.

(La canción habla de Paula, un amor como el que citaba anteriormente que tuvo Joaquín Sabina.  Explica la vida de una chica que aún joven, las ha pasado muy malas y que él, se la encuentra como un tesoro en Buenos Aires.)

Veinte años de príncipes azules
Que se marchaban antes de llegar,
Veinte tangos de Manzi en los baúles,
Veinte siglos sin cartas de papá.

(En los primeros versos encontramos una frase muy reveladora. En todo este tiempo, ella ha buscado constantemente ese amor ideal, que la levantara del asiento al igual que lo hacía su verdadero amor, del que hablará después. Pero siempre veía el final incluso antes de empezar y volvían los recuerdos dolorosos, como los tangos de Manzi al que admiraba su abuelo, por ejemplo "Malena",el dolor por la mala relación con su padre y todas esas melancolías que nos salen cuando la cosa pinta en bastos)

De González Catán, en colectivo,
A la cancha de Boca, por laguna,
Va soñando -hoy ganamos el partido-
La niña de los ojos de la luna.

(Y aquí comienza a hablar de fútbol, el único amor real que esa chica había conocido. Refleja el camino hacia el estadio, tan importante o más que el mismo partido.

González Catán es uno de los barrios más pobres de Buenos Aires y con una distancia considerable respecto a su destino, que Paula recorría en autobús. Y ahí es donde nace la ilusión de ese ritual que conocen los amantes de este deporte. El hormigueo en el estómago, el aumento de banderas y camisetas de tu equipo al llegar, el rumor de la afición, los vendedores ambulantes, el calor de la grada, los equipos bajando del autobús)

Los muchachos de la doce más violentos,
Cuando la junan, en La Bombonera,
Le piden, a la virgen de los vientos,
Que, le levante, a Paula, la pollera.


Los Barras Bravas en La Bombonera

(La doce es como se conoce popularmente a la afición argentina, el jugador número doce para que nos entendamos. No hace falta señalar la pasión  que despierta Boca Juniors entre sus fans y su casa La Bombonera, posiblemente sea uno de los campos más calientes del mundo, donde sus 50.000 espectadores, son capaces de remontar un partido con solo su aliento.  El término "junan", es un localismo que significa "mirar" y donde se demuestra que incluso el aficionado absortó en el juego, prefiere ver los muslos de Paula  antes que "rezar" para que su equipo gane...Pero se sobreentiende que a ella le da un poco igual.) 

Veinte años de mitos mal curados
Dibujando Dieguitos y Mafaldas,
Veinte vidas hubiera yo tardado
En contar los lunares de su espalda.

(Y de nuevo el autor se lamenta por el paso de los años, pero esta vez en términos personales. Por la caída de expectativas y esperanzas, por las preguntas sin respuesta, en ese guiño a Mafalda. El mismo tiempo, que él hubiera invertido en pasar con ella, si ella hubiera encontrado en él, el amor que veía en el fútbol. Y esto nos pasa, dedicamos demasiado tiempo a cosas que importan poco.)

Le debo una canción y algunos besos
Que valen más que el oro del Perú,
Sus huesos son sobrinos de mis huesos,
Sus lágrimas los clavos de mi cruz.

(Aquí transmite el dolor o el pesar, porque las cosas no hayan ido como deberían. El sentimiento de culpa por lo no hecho. Y esa horrible sensación de sentirte totalmente vinculado a una persona y sin embargo, saber que avanzar es imposible)

De González Catán, en colectivo,
A la cancha de Boca, por Laguna,
Va soñando -hoy ganamos el partido-
La jermu que me engaña con la luna.
Alguna vez harán un monumento
Los de la barra brava a mi bostera,
Y, una ermita, a la virgen de los vientos,
Que, le levanta, a Paula la pollera.


Martín Palermo, fue una de las estrellas de aquel Boca del 98, que se alzó con la liga Argentina. Compartía vestuario con otras leyendas como Juan Román Riquelme,  o el "Pato" Abbondanzieri.


(El estribillo es similar. Hay que citar que a los aficionados de Boca Juniors, se les llama despectivamente "bosteros".  Realmente se les conoce como boteros, porque para llegar a La Bombonera antiguamente, había que cruzar un pequeño río, pero sus máximo rivales, el River Plate, aprovecharon el sobrenombre para hacer la gracia.

Del mismo modo, los Barras Bravas son los aficionados radicales del país sudamericanos)

"Boca es el amor de mi vida. Lo hago con pasión. Por Boca lloro, me enojo, me emociono, es un sentimiento muy fuerte. Y me siento parte de la institución. Ahora disfruto de colaborar con el club, paso muchos días, muchas horas, en el estadio. Empecé trabajando en el departamento de exterior. Y no paré. Fundamos la filial de La Matanza. Y surgió lo de la secretaría de la mujer..." - Paula Seminara

(Para terminar la canción, con un ritmo mucho más animado, Sabina habla de como pierde la cabeza por esta chica, a la que siempre buscaba en cada visita a la ciudad porteña, como en cierto modo uno siempre lo hace con esos amores olvidados cuando regresa a los lugares donde los vivió. Pero ya ni si quiera le sale el acercarse a ella, para no dañarla. Porque sabe perfectamente que si se encuentran, volverán a entrar en el mismo bucle dañino y jugar un partido que de nunca logrará ganar. )

De González Catán a Tirso de Molina, qué trajín,
De España a la Argentina, qué meneo
Qué vaivén, qué ajetreo
Qué mareo, qué ruina
¿y por culpa de quién?
Del amor de una mina,
¿y total para qué?
Si, al final, se rajó con un pibe,
Que le prohibe a mi ex
Ir a verme al gran rex,
Cuando estoy de visita,
No sea que Paulita se ponga a llorar,
Al oír su milonga,
No sea que a Paulita le dé por bailar,
Al compás de la conga
Y vuelva enfermita a González Catán
Y no se reponga
Y se ponga más loca de lo habitual,
Bendita pollera,


(Y finaliza haciendo un paralelismo con el fútbol como no podía ser de otra manera, ya que la canción transcurre en el año 98, donde Boca Juniors ganó la liga en el último partido y en el último minuto, con un gol de Martín Palermo contra Talleres de Córdoba y que al final, a pesar del sufrimiento, todo mereció la pena )

Menuda bandera para una canción
¡y que delantera!
Aquel año boca salió campeón,
De La Bombonera,
Ninguna bostera se puede quejar
Aunque le sobre razón, si
Pinta remeras con el corazón
Y con las caderas,
Le toca a Palermo tocar el balón,
la doce se altera,
Le toca al gallego tocar este son...
Para una bostera
El año que boca salió campeón,
En la Bombonera.




jueves, 30 de julio de 2015

Comunicación y manipulación

Odio los aviones, esto es un hecho, no lo puedo negar.  En estas épocas pre vacacionales, siempre intento hacer terapia para ver si de una vez por todas lo supero...aunque luego acabe dejando clavadas mis uñas en el asiento. Y de este modo, escuchando una charla sobre como perder el miedo a volar, se trató un tema del que hoy voy a hablar: La manipulación de la información.  Algo que lamentablemente, esta tan presente en nuestra sociedad, que ya no reparamos en ello. 

Abril de 2015.  Un avión de Germanwings cargado de pasajeros, se estrella contra los Alpes sin motivo aparente.  Todos los tripulantes mueren y el impacto social es enorme.  En cada canal de televisión, las imágenes de la zona, así como montajes, declaraciones y suposiciones no dejan de aparecer en la mayoría de espacios. No importa que sean de información general, tertulias o temáticos, todos hablan de ese tema con más o menos sensibilidad.

Evidentemente se ha de hablar de ello. Pero existen dos problemas:

El primero es la interpretación y la importancia que el individuo da a esta clase de noticias.  Por ejemplo, una persona como yo que ve o interpreta la noticia de Germanwings de una manera cercana, puede reafirmar su fobia hasta niveles extremos. Todo depende de la capacidad de control mental que uno tenga. 

Un accidente semejante, impacta por si mismo.  Pero atendiendo a según que comentarios o insensibilidades, como digo puede generar miedos nuevos o alimentar los antiguos.  Tirando de estadísticas, a lo largo del año se producen muchos accidentes aéreos y son datos que se pueden extraer de las mismas compañías.



He aquí el elemento diferenciador: En la aviación, se considera accidente desde un despegue abortado, a una salida de pista o cosas tan insignificantes aparentemente como el mal estado de un asiento.  Sin embargo esto no se dice. "Este año se han producido 100 accidentes, el mayor número desde 1980".  Pero ojo, únicamente se habla de "accidentes" sin matizar y cada mente dibuja esto como ella misma le indique. Por tanto, es muy importante no creer en todo lo que se publica o al menos interpretarlo bien.

Y en segundo lugar, se encuentra la noticia en si. Estamos llegando a un punto, en el que prima más el morbo que la información. Evidentemente, dicho accidente fue un acto deleznable y poco común, pero en muchos casos se usó como material para rellenar programas y columnas, a veces sin reparar en el posible daño moral que ocasionarían. Una cosa es informar y otra bien distinta es jugar con la sensibilidad humana para atraer adeptos. 

El del avión es solo un ejemplo, pero hay un mar de casos semejantes ¿Haití? ¿Afganistán? ¿Qué ocurrió con el ébola o la gripe aviar? ¿Desaparecieron del mapa? ¿Volaron?  Cuando por primera vez escuché hablar de esta última enfermedad, en Antena Tres concrétamente, se anunció como una auténtica epidemia a escala masiva que podía reducir la población mundial considerablemente. Casi una década después, nadie se acuerda de ello.

Similar y todavía más sangrante es el caso del ébola, una cruenta enfermedad que lleva azotando África desde el siglo pasado. Arrasando a su población sin que nadie en occidente le prestara la más mínima atención.  Un día de repente, se comienza a hablar del tema y parece que es un virus que va a acabar con la humanidad. Sin embargo,  meses después el "hemisferio rico" casi le sobran las manos para contar sus víctimas mortales.  Entre tanto, el miedo recorre todos los países y las audiencias se disparan.

De nuevo, una vez pasado el huracán, nadie se acuerda de las víctimas. La gente sigue muriendo de esa y de otros muchos males pero no nos importa. No venden y por tanto, es mejor esconderlo.  Nadie insiste en  que India y otros países asiáticos están suministrando los medicamentos a África que las industrias europeas no quieren producir porque no les renta económicamente.  No hay  portadas sobre eso, no interesa.  Que sigan muriendo mientras no llegue a nuestras casas, son pobres ¿Qué más da?  ¿Por qué no se habla de lo bueno? ¿De la gente que ayuda? ¿Por qué no se les entrevista? ¿Por qué no salen en portada?



Lo mismo ocurre con tantos temas como los nacionalismos, el odio deportivo o político. El público prefiere la carnaza, ver como los contingentes se despedazan entre sí y compiten a ver quien dice la gilipollez más grande, antes que obtener una información veraz e imparcial.  La Sexta es de rojos, Cuatro es de neoliberales, La uno de fachas y el ABC de monárquicos.  Y vemos tan normal como uno tras otro, salen programas de televisión donde lo frívolo, sucio y bajo es lo que prima ¿Gritar un piropo una mujer por la calle es sexista y ver Hombres, Mujeres y Viceversa no? ¿No es una auténtica aberración? ¿O es que yo estoy equivocado y todo el mundo en España se ve reflejado en este tipo de gente? ¿O qué me dicen de programas como El Gato al agua o Al rojo vivo? ¿Son imparciales? Pan y circo que decía un tocayo mío...Aunque ataque a nuestra propia inteligencia.

Y yo, que he crecido con "Waku, waku" , "Siete Vidas",  "Aquí no hay quien viva" o "¿Quién quiere ser millonario?" prácticamente he dejado de ver la tele. Los libros, el comic y el cine molan mucho más. ¿En serio? ¿Pero en qué momento sucedió esto y todo cambió? ¿Cuándo y por qué pasó Compañeros a Física y Química o se desterró la programación infantil para plantarnos Sálvame?

Pero ojo, no hay que achacar esto al Periodista (Así con mayúsculas), presentador o equipo de producción, que con su vocación y buen hacer, relata los artículos o ejerce el trabajo que le marcan desde la línea editorial. Porque con casi toda seguridad, este no pensará igual o al menos su hubiera hecho su trabajo de esa manera (Aunque evidentemente hay casos y casos)  Por mi profesión, he conocido a varios que me han afirmado que ellos aunque quisieran, no podían denunciar o atacar un hecho evidente, porque su puesto de trabajo correría peligro.

El problema, es el mismo de siempre, la cúspide de la pirámide. Esos tipos que creen saber todo de todos y como dicen los abuelos, el que mucho abarca...O quizá ni si quiera poco. Los dirigentes están tan deshumanizados (Abuso demasiado de este tema pero es así), que les importa un pito el fin último de su empresa, que no es otro que el de informar de lo que pasa en el mundo y de alguna forma también entretener al personal de una manera ética.

Están alejados de la gente y de la vida que tú y yo vivimos cada día.  Su mundo se construye mucho más arriba, donde los favores e influencias recorren pasillos y salas de reuniones, acompañados de los beneficios económicos o políticos que puedan generar, por delante del sentido común. Ese hace mucho que no pasa por aquí.

Cuando interesa destapar algo se destapa y cuando interesa desviar la atención se desvía. Es lamentable, pero complicado de desmentir.  Si un señor ha ocultado millones de euros de la hacienda pública, interesa más vestirlo de culebrón del que ya hemos perdido todos el hilo o fervor independentista durante meses, antes que atacar a las fuentes de manera inmediata y llamar a las cosas por su nombre: Un político que ha robado a sus votantes (PSOE, PP...) y un "molt honorable" que podría acabar con la deuda catalana solo con lo que se ha llevado.  Pero de nuevo no interesa, porque vendería mucho menos.



Con un sistema educativo que no hace pensar, sino memorizar y unos medios de comunicación que ofrece verdades a medias ¿Qué sociedad futura estamos creando? Posiblemente una tan automatizada y manejada, en la que solo unos pocos tendrán la capacidad de decidir. El resto estarán en el sofá esperando que les digan que ver, como vestir y a quien votar.

Espero equivocarme.

viernes, 15 de mayo de 2015

La deshumanización de la felicidad

Vivimos en un mundo tan sumamente acelerado, que por lo general se nos olvida lo más importante de este camino que todos iniciamos: Ser felices.

Si nos parasemos unos minutos a evaluar nuestros días, nos daremos cuenta que desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, nos encontramos en una vorágine de acontecimientos, obligaciones, hipermotivaciones, discusiones y actividades que convierten nuestra existencia en una auténtica monotonía mecánica.

Se nos está olvidando lo más importante, estar a gusto con nosotros mismos.  Esa sensación de llegar a la cama por la noche y decir "Sí, hoy ha sido un buen día".  Ya sabes a lo que me refiero, hablamos de ese disfrutar de nuestros amigos, del sabor del café del desayuno, de un abrazo sincero o simplemente de un paseo bajo el sol del día.



El sistema social en el que estamos envueltos, realmente nos hace dedicarnos tan poco tiempo a nosotros mismos que paulatinamente nos deshumaniza.  Cada vez pasamos menos tiempo con nuestros seres queridos, reflexionando o conociéndonos  y más en el trabajo, frente al ordenador, en el gimnasio o lidiando con problemas ajenos a nuestra naturaleza, que no es otra que vivir.

Socialmente estamos retrocediendo a niveles de siglos pasados, anulando el pensamiento del pueblo y fomentando su mecanismo automatizado. Como decía el Che Guevara, "un pueblo que no sabe leer, es un pueblo fácil de engañar" y en esas estamos.  Metafóricamente hablando, si las personas no tenemos tiempo para mirar en nuestro interior es muy complicado poder generar un sentimiento social potente y estable.

Es decir, si no nos paramos a pensar en la ruta que estamos tomando, seguramente acabaremos en la que sigue la mayoría. La moda, la música, tener una carrera, un trabajo, casarse...

Estamos anestesiados. Se habla de la pérdida de interés de los ciudadanos por la política a escala mundial, pero yo me pregunto ¿Esto es algo desinteresado? Para mi obviamente no lo es, ya que es más fácil controlar minorías convencidas que mayorías discrepantes.  

Y esto se extiende a todos los aspectos de la vida, como por ejemplo la educación.  Tenemos en España un concepto de la formación un tanto llamativo, donde es más importante memorizar que pensar, razonar u opinar.  Un alumno en una clase de historia por regla general, aprenderá los datos de la Revolución Francesa pero quizá no interiorice su significado, no palpe los motivos ni los haga suyos.



Vamos al gimnasio sencillamente porque hay que estar en forma, aunque a veces nos apetezca mucho más irnos a tomar unas cañas, nos pasamos los días anhelando comprar cosas que luego nos dan una felicidad pasajera y así sucesivamente.  Somos entes mecánicas.

Quizá el ejemplo más sangrante de todo esto es la vida laboral.  Trabajar ocho horas al día durante 45 años es una aberración, estamos condenando lo más valioso que se nos ha dado: Nuestro tiempo. En estos últimos diez años estamos relanzando el concepto de trabajador-esclavo, donde las personas vuelven a vivir para trabajar, potenciando precisamente esa deshumanización.  Ya sea por el mundo competitivo que empuja a muchas personas a priorizar antes su éxito económico y profesional a su "yo" o por la mera supervivencia, el modo en el que la mayoría de empresas plantea sus jornadas laborales está contribuyendo a potenciar todo esto.  Hemos generado un mundo tan competitivo, que importa más el tener que el ser y ahí radica precisamente el mayor problema de nuestra sociedad.

Al final, no nos equivoquemos, estamos en este mundo de paso.  Mañana mismo podríamos desaparecer del mapa por mucho dinero, títulos y fama que tengamos ¿Y de qué valdría ser el mejor ejecutivo, presumir delante de los amigos o sufrir por no comprarnos el coche que queremos? ¿Esto nos habría hecho felices? ¿Hubiéramos tenido una vida plena? 

Personalmente discrepo y cada vez tengo más claro que mi vida no es en una condena en una oficina, si no disfrutar de los ratos con mi familia, reírme con mis amigos, seguir enamorado de mi novia y saborear cada momento de felicidad.  Y efectivamente, llegar por la noche a mi cama, cerrar los ojos y por muchos problemas que haya tenido el día poder decir "Sí, merece la pena estar vivo"

miércoles, 18 de marzo de 2015

Como llegar desde el aeropuerto a Londres

Cuando uno viaja por primera vez a Londres son muchas las preguntas que uno se hace acerca de la aventura que emprende. Al tratarse de la metrópoli más extensa de Europa, las dificultades aumentan en buen grado para los visitantes que nunca han puesto un pie fuera de su país. Hoy tratamos una de las dudas más frecuentes: ¿Cómo llegar a Londres desde los aeropuertos? Abróchate el cinturón y prepárate para emprender este viaje ¿Nos acompañas?

Londres es la ciudad de Europa que más aeropuertos cuenta entre sus fronteras.  Y salvo que decidas cruzar nadando el canal de la mancha, seguramente sea alguno de ellos el primer lugar que pises al llegar a Inglaterra.

La capital en si, cuenta únicamente con dos en su área urbana. Más concrétamente London City es el que verdaderamente, siendo pragmáticos, está situado en la misma ciudad.  Este pequeño y coqueto aeropuerto, se sitúa en la orilla norte del Támesis, justo al lado del famoso auditorio 02, donde se juegan las finales del Master Tennis.  Seguramente sea el más recomendable para escoger como destino, pero tiene el gran handicap de su bajo volumen de vuelos, que hacen que esta sea una opción muy complicada para el viajero medio.

Si tienes la suerte de poder llegar a London City, te alegrará saber que la ciudad estará a tus pies desde el momento en que te bajes del avión.  De hecho, en la terminal puedes montarte en un intercambiador de metro para llegar a tu hotel o en el peor de los casos, subirte en un taxi (Y preparar como siempre la cartera).




El otro aeropuerto que se considera "local" es el archiconocido Heathrow, uno de los más grandes del mundo.  Cuenta con una zona de espera absolutamente genial, repleta de tiendas, restaurantes y servicios con gran lujo de detalles.


Es la "casa" de British Airways y por ende de su hermana Iberia  y por tanto, casi todos los vuelos de esta compañía llegan allí.  Tiene la gran ventaja de estar conectado con la ciudad también por metro (Paradas Terminal 1, 2,3 y 4), con el que llegarás a la misma en poco menos de media hora y con un precio bastante asequible.  Igualmente tienes la opción de las lineas regulares de autobús, si quieres evitar el mundo subterráneo e incluso un tren ligero, que es la opción más cara.  Pero eso sí, no te engañes,  Heathrow no se encuentra en la ciudad, si no en el extrarradio, a unos 15 kilómetros de la zona 1 de metro. Comparándolo, sería parecida su ubicación a la de Manises en Valencia, es necesario un viaje añadido hasta la ciudad.





Realmente los problemas aparecen cuando ya sea por volar con una compañía Low Cost o simplemente porque la adecuación de nuestro horario, nos hace viajar a cualquiera de los otros tres aeropuertos.  No estamos diciendo que sean opciones a evitar, simplemente dejamos patente de las dificultades extra que conlleva elegir estos otros aeropuertos.

Por orden de distancia, el más próximo sería el de Gatwick (30 millas) , Luton (35 millas) y Stansted (38 millas) o lo que es lo mismo, más de hora y media en coche hasta llegar a la ciudad.  Todos ellos están conectados con Londres por las mismas vías: autobús, tren o vehículo compartido.  A la hora de seleccionar nuestro vuelo y decantarnos entre Iberia y Ryanair, por ejemplo, tenemos que tener en cuenta el gasto añadido en el transporte y no solo eso, también las dificultades e incomodidades del traslado.





Para empezar, hemos de sumar un mínimo de 10-15 libras por persona y trayecto de ida y vuelta si decidimos ir en autobús (Por ejemplo en la popular Greenline) y bastante más si elegimos el tren como medio.

Algo que no sería un gran problema, teniendo en cuenta los gastos que nos esperan en un viaje al extranjero. Si bien, lo que realmente no tiene que importar es el tiempo que nos resta de nuestra estancia (Si por ejemplo vamos 3 días y perdemos más de cinco horas en llegar desde España, estamos eliminando gran parte del primer día de nuestra estancia y del último).

También hemos de plantearnos  y sobre todo si es nuestro primer viaje a Inglaterra y mucho más al extranjero, es la dificultad e inseguridad que supone al llegar a un país que desconocemos, ir a toda prisa en busca del lugar del que parten los autobuses o trenes y saber la parada exacta donde nos tenemos que bajar.  Esto se multiplica en la vuelta, ya que el margen de fallo es mínimo ante un inminente despegue.

Por ejemplo, los visitantes primerizos han de saber que los autobuses que parten de la central Victoria Coach Station, no tiene hangares como en España, si no que las paradas están a lo largo de la calle.  Conviene precisamente por esto ir con el suficiente tiempo de poder rectificar y no tentar a la suerte de perder tu vía de comunicación con la terminal.

Por lo general los autobuses tienen muchas paradas, pero comparten alguna en común como Liverpool Street, Marbel Arch y normalmente el destino final suele ser la citada estación de Victoria.

Algunas aerolíneas como Easyjet, tienen asociadas sus propias compañías de autobuses, adaptadas precisamente al viajero.  Quizá sea la opción más recomendable si finalmente te decantas por este medio de transporte.

Respecto a los trenes que parten de los aeropuertos, hay que tener en cuenta que no todos mueren en la céntrica Victoria Station.   Por ejemplo, los que parten de Luton, suelen llegar a Kings Cross, en el extremo norte de la ciudad y hay otros que llegan a Liverpool Street, por tanto es algo que tendrás que estudiar, ya que puede suponer a mayores un largo trayecto extra en metro o taxi.

En cualquier caso, hay que subrayar con mayúsculas si ahorrarse 50-100 € es motivo suficiente como para descartar los aeropuertos más cercanos y sustituirlos por un tedioso viaje.  Cuestión de bolsillos y confort, por supuesto.

lunes, 27 de octubre de 2014

El mal uso del progreso

Hace unos años, en la universidad, tuve la suerte de poder asistir a una charla sobre robótica.  El ponente, nos relataba las ventajas y maravillas de una ciencia en auge.  Explicaba con entusiasmo que en pocas décadas, los robots podrán sustituir a las personas en la mayoría de los puestos de trabajo y poco a poco, iríamos viendo los avances.  
Y en efecto, cada vez más la tecnología está limando obstáculos, dejándonos un panorama más global y accesible para cualquier tipo de perfil. Sin embargo hemos de preguntarnos ¿Es tan positivo como parece esta tendencia del avance incontrolado?  Personalmente tengo mis dudas.

Hasta hace poco tiempo, cuando una persona tenía, por ejemplo, que ir a comprar cualquier cosa, tenía que hacerlo a través de los comercios de su ciudad o de las poblaciones colindantes.   Esto, no hacía si no potenciar la industria local y avivar la posibilidad del negocio de supervivencia.   Con el auge de Internet, las alarmas han saltado en este sector,  que se ve sometido por las innumerables ventajas que tiene el comprador al utilizar los servicios vía online.

Es evidente que hoy, comprar a través de portales como Amazon o Ebay, se ha convertido en una práctica mundialmente extendida y raro es encontrar a una persona que no lo haya hecho nunca. Obviamente las ventajas son innumerables, ya que hoy en día, cualquier persona puede adquirir un producto de Singapur, sin levantarse del asiento, pero detrás de todo, encontramos el proyecto de autodestrucción de muchos puestos de trabajo.

Hemos generado un sistema, en el cual como digo, cualquier individuo puede comprar el producto que desee y además, tener más información de la que el más formado tendero pueda ofrecernos al instante.   Es perfecto, podemos acceder a todos los productos del mundo, sea cual sea su procedencia, saber que tal les ha ido a otros usuarios, ver sus medidas exactas e incluso comprobar en que fecha exacta nos llegará a casa.  Y no solo eso, también ofrecen unos precios que por volumen, un pequeño comercio jamás logrará ofrecer.  Se pierde cercanía y se gana en frialdad, efectivamente, pero salta a la vista que al comprador esto poco o nada le importa.

Tan solo la desconfianza de las transacciones a través del ordenador, son la única barrera que evita que generaciones pre-internet, se lancen en masa a utilizar estos servicios.  Pero es cuestión de tiempo que el uso del comercio electrónico sea prácticamente exclusivo.

Sin embargo, este avance ha dilapidado el futuro de muchos pequeños empresarios, que un buen día se lanzaron a la aventura de emprender.  Negocios que después de décadas de esfuerzo y muchos con la jubilación aún lejana, tiemblan al ver como el agua va subiendo y la salida se complica.  Sencillamente no tienen defensa ¿Qué puede ofrecer que no tengamos en la red?  

Pero este tema, va más allá del puro aspecto comercial.  Las tendencias del desarrollo, van encaminadas a inutilizar al ser humano, a que piense poco y pueda hacer cualquier tarea, sin tener desarrolladas sus capacidades.    

Nobleza obliga y he de llevar el asunto a mi profesión, la informática. Es muy triste, que cualquier hijo de vecino, pueda tener herramientas para poder hacer un programa o una página web, sin tener la más remota idea de programación ¡Y lo que es peor! Puede también comerciar con ello, decirse informático y poner en duda la labor de los que realmente lo somos. Pero no nos engañemos, en nuestro propio gremio nos hemos empeñado tanto en dar al usuario facilidades, que hemos provocado nuestra muerte.

Vamos hacia un camino, en el que dentro de un tiempo no será necesario conducir, nos llevará el coche solo, no será necesario leer, los libros serán solo en audio y la comida se hará sola ¿Qué quedará entonces para la inteligencia humana?

Equivocado o no, al final uno piensa que nos están tratando de anestesiar el pensamiento. Lo globalizamos todo, eliminamos el desarrollo personal y lo cambiamos por un camino universal.  Y esto es un bucle que un día se romperá, porque con personas acostumbradas a lo sencillo, llegará un momento en el que el esfuerzo y las inquietudes desaparezcan ¿Es eso lo que quieren? 

Yo estoy totalmente de acuerdo con el progreso, no nos equivoquemos.  Pero el significado de progresar, es avanzar y con este rumbo, mucha gente se va a quedar por el camino. Y si avanzar es dejar a mucha gente detrás,  no podemos clarificarlo ni mucho menos como éxito.


viernes, 26 de septiembre de 2014

Piratería y otros tabues

En los albores del nuevo siglo,  el mundo digital fue invadido por una oscura sombra.  Decían que era tan densa y ladina, que en las cotas más altas del mundo de la  informática,  música y literatura, sus más fuertes representantes, se tiraban desde los rascacielos en busca de una muerte segura.  ¡Tan alto era su sufrimiento!

Desde entonces, se ha levantado una guerra sin cuartel, con el objetivo de eliminar este “problema”.  Sin embargo, podemos calificar esta batalla de ficticia.   Un verdadero engaño, para justificar un marketing políticamente incorrecto.

¿Realmente nos quieren hacer creer, que detrás de cada disco, juego o libro que se lanza al mercado pirata, hay una mano negra detrás?  Cuesta imaginar que en cualquier discográfica, editorial o empresa programadora, haya un representante del mundo “ilegal”, para sacar a la luz sus productos.  No hay que olvidar, que muchos de ellos,  se puede obtener incluso antes de salir a la venta.

El famoso Top Manta
Pero supongamos que esta teoría es errónea y que son los propios usuarios, los que alimentan la red.  ¿Saben ustedes cómo se comparte un programa de ordenador en internet? No, no es tan fácil como subir archivos a un servidor.  Es necesario prepararlos y tener al menos, unos conocimientos mínimos de hacking, para que puedan estar operativos  ¿Es realista pensar, que hay personas que destinan su tiempo a obtener copias ilegales de grupos de música de cuarta fila o software sin apenas usuarios? ¿Qué beneficio obtiene de eso un tercero? 

La respuesta en mi opinión es obvia: La publicidad que hoy en día otorgan las descargas ilegales, es uno de los métodos de marketing más agresivos y efectivos que existen.  No hay videoconsola, película, libro o disco musical, que no se pueda piratear.

No seamos cínicos, métodos tecnológicos para evitar este “problema”, existen y no son nuevos.  El sistema que utilizaban las videoconsolas en los años 90, el de cartuchos, era totalmente invulnerable y marcas como Nintendo, los han seguido usando hasta la última generación.   

Pero si nos vamos a las cifras, vemos que este es un negocio redondo, ya que las demandas de hardware se disparan año tras año.  Sin ir más lejos las ventas de  Play Station 4 en España, en la semana del 23 al 29 de Diciembre de 2013, ascendieron a 150.000.

Lo que se saca en conclusión, es que el usuario medio no es un ladrón y cuando tiene que pagar lo hace, pero tampoco es tonto y no quiere soltar 90 € por decreto real, cada vez que quiera probar  por ejemplo, un videojuego, que no sabe si es bueno o es malo. ¿Se imaginan que esto sucediera en cualquier otro mercado? ¿Que un Fiat costara lo mismo que un Volvo, por el mero hecho de ser un coche o que diera igual comprar solomillo que pechugas de pollo?

Piratería ¿Un problema generado? . Foto: Flickr

Los últimos datos, apuntan a un auge tremendo de la venta en streaming  (Compra y uso de contenido alojado en internet), que entre música, cine y videojuegos, han aumentado sus ventas en 2013 a 10.4 millones de euros solo en España.   A través de este sistema, se puede ahorrar hasta un 70% del coste en formato físico, obteniendo las mismas prestaciones y servicios.   Del mismo modo, empresas como la española FX, ofrecen sus juegos por descarga legal, con tasas que rondan los 5 € y cuyo éxito, podemos clasificarlo de rotundo.  Obviamente, el usuario medio prefiere adquirir el producto de forma legal, con todas las ventajas que esto supone y sin duda, este tipo de políticas favorecen este hecho mucho más que las sanciones administrativas.

¿Los principales damnificados?  Los distribuidores y fabricantes de estos productos, que han abusado en muchos casos, del trabajo del creador y del vendedor.   De un álbum musical, para que nos entendamos, el autor apenas se lleva un 20% del coste del disco físico.  Quizá una solución que rebajaría estos costes "extras", sería que las discográficas o editoriales actuaran directamente sobre el cliente o el vendedor, ahorrando un paso que tanto encarece el producto final. 

Haciendo un pequeño sondeo entre personas del mundo cultural y además, aportando mi opinión como novelista,  la mayoría coincidimos.  Si nos dijeran, que por lanzar nuestra obra al mercado libre, tendríamos el doble de personas interesadas en ella,  lo haríamos sin dudarlo.  Por tanto, personalmente no comparto las políticas a cerca de que la piratería es el mayor problema de las industrias creativas ni mucho menos.  Como en todo problema, antes de echar la culpa al entorno,  se deben buscar soluciones en el propio sector, empezando por los precios  y siguiendo por los apoyos que tienen algunos artistas en favor de otros, pese a que su nivel sea inferior. 

 Porque al final, el artista lo que quiere es que se le conozca y se le valore, porque lo demás, vendrá seguido.

El DVD, uno de los dispositivos más fáciles de duplicar . Foto: Flickr

¿Cómo se explica si no, que Juego de Tronos es a la vez, la serie más pirateada e igualmente la más vendida y rentable?   En teoría, con más espectadores “libres”, debería de haber menos compradores.  Pero el efecto es el contrario, se vende mucho más y no solo la serie en sí,  también millones de productos de merchandising en todo el mundo.

Pero entre tanto, las exigencias del mercado están sepultando a nuevos artistas.  Las personas que se intentan abrir paso desde abajo, cada vez lo tienen más difícil.  Si el usuario, tiene un presupuesto limitado, como norma general suele apostar por productos consolidados y que sabe que le van a gustar, antes que arriesgar por uno desconocido, por muchas referencias que tenga de él.


Un control realista de las ventas y un sistema ajustado de precios,  reduciría a la nada la piratería, en lugar de tanto cierre de webs y multas a los usuarios.  

Pero la pregunta es, ¿Les interesa a las grandes empresas que esto ocurra? 

lunes, 8 de septiembre de 2014

Paseando por Europa: Bruselas

Pintada de gris por la política europeísta, la ciudad de Bruselas esconde tras de sí, una de las poblaciones con más historias del continente.  A medio camino entre Francia y los Países Bajos, este lugar es sinónimo de chocolate, gofres, el Manneken Pis y una de las más variadas cartas de cerveza del mundo.   Por un momento dejamos las islas y nos damos una vuelta por la acogedora capital belga ¡Acompáñanos!

Cuando uno repasa los principales destinos turísticos del mundo, rara vez centra sus miras en el pequeño país centroeuropeo.  Sin embargo,  Bélgica es uno de los mayores tesoros del viejo continente,  que a pesar de su pequeña extensión, cuenta con lugares donde uno se puede perder realmente.  Gante, Malinas, Amberes, Brujas, Ostende… y así una larga lista de rincones,  que bien merecen una visita.

Pero hoy comenzaremos nuestro particular viaje por la capital.  Bruselas, por lo general suele ser catalogada de urbe gris,  con la política como bandera principal y dominada por esos asuntos burocráticos que copan diariamente los telediarios.    Pero cuando uno viaja a la región de Flandes,  descubre cuan distintas son las cosas.

Vista de la Grand Place con la Flower Carpet en Agosto

Hablamos de una de las ciudades más apacibles para pasar unas buenas vacaciones.   Guarda en su corazón un rico casco histórico, con edificios de la época gremial,  sin comparación en todo el mundo.   Simplemente pasear por los rincones de su plaza mayor (la Grand Place o Grote Markt), sirve para descubrir lo que alberga el modo de vida belga.  Alejado del mundanal ruido de ciudades como Madrid, Londres o París,  Bruselas nos ofrece animadas calles,  pero cargadas a la vez de la paz y sentido bucólico de la vieja Europa.
Precisamente esta Grand Place, es el epicentro de la mayoría de rutas por la ciudad no-política.  

Su arquitectura es realmente sobrecogedora y   en ella se encuentra tanto el Ayuntamiento,  como la Casa del Rey. Además, como hemos señalado, aún se conservan las casas gremiales que desde la edad media, velaban por los derechos de los artesanos. El comercio siempre fue importante en el país, no hay que olvidar que las primeras Bolsas de Valores del mundo,  nacieron en Bélgica. Cuando uno pasea por aquí, se imagina a los mercaderes y artesanos negociando los mejores precios.  El estado de conservación es espectacular y solo esto, ya es suficiente motivo como para viajar.

La vida en Bruselas es muy tranquila, quizá por ello, sus máximos exponentes son también sencillos, pero esto no les resta nada de atractivo.   Sin duda, uno de los mayores reclamos es la comida y la bebida.   Un amante de la cerveza puede disfrutar de una de las mayores ofertas de este licor.  Las hay por centenas y de todos los tipos,  desde las más clásicas, hasta innovadoras con sabor a chocolate, frutas o miel.  Te recomendamos que pruebes algunas como Delirium Tremens,  Kriek o La Corne.  Además fijate, a diferencia de lo que ocurre en España,  en las terrazas de las cervecerías bruselenses la gente se sienta mirando a la calle y no a su acompañante.

Degustación de Cerveza en Bruselas
La oferta gastronómica es muy amplia, mucho más de lo que cabría esperar. Además sus precios son muy razonables, en comparación con las grandes capitales Europeas.   Más allá de los platos estrella de los restaurantes, como los mejillones (Moules Frites) , las mariscadas o el steak tartar, Bruselas tiene como bandera la comida callejera, con el chocolate, las patatas fritas y los gofres como bandera.  Si a estos les sumamos la cerveza ¿Qué más se puede pedir para morir tranquilo?

Lugares como las Galerías Reales de Saint Hubert ( Las primeras galerías comerciales Europa), están absolutamente repletas de tiendas de chocolate.  Este es sin duda el producto más caro, pero cualquier parecido con los dulces que habitualmente tomamos, es pura coincidencia.    En la esquina contraria en cuanto a precio, están las patatas fritas, las llamadas Frites.  Se venden en cualquier rincón de Bruselas y su característica fundamental, es que se fríen dos veces y te la sirven con una de sus decenas de salsas.  Dicen los belgas, que  las patatas fritas son un invento suyo, al que todo el mundo llama french fries (Algo así como patatas a la francesa).

Y por último los gofres.  Para muchos es una empalagosa masa frita,  para el resto un auténtico pecado,  que suele ir acompañado de fruta,  nata o por supuesto, chocolate.   A ver, muy sano no es, pero todos estos productos son lo suficientemente tentadores, para que los puestos estén abarrotados día y noche.

Ya puedes ir planificando volver al gimnasio. Esta foto engorda.

Pero si esto no te parece suficiente, tienes que saber que Bruselas es la ciudad del comic.   Aquí han nacido grandes e ilustres personajes como Tintín y los Pitufos.    En cualquier edificio de Bruselas, podrás encontrar dibujos de sus artistas.   Existen además dos museos de este arte, pero hay que hacer unas apreciaciones.  Por un lado tenemos el Centre de la Bande Desinée, que aparece en todas las guías como el museo de referencia.  Sin embargo, los visitantes suelen quedar sumamente decepcionados, no solo por el coste de su entrada, si no del contenido.    Es un lugar antiguo y poco cuidado, que poco tiene que ver con el concepto del comic.   Hay muchos documentos, pero definitivamente no es el lugar de magia y risas que uno espera encontrar. 


Para encontrar algo así, deberás dirigirte a las Galerías Horta y visitar el Moof.   Está escondido, pero la búsqueda merece la pena, para descubrir la magia de personajes como Asterix, Spirou, Lucky Luke o los Pitufos.  Allí descubrirás desde su increíble colección de miniaturas, a comics e incluso una zona de videojuegos gratuita.


La noche en Bruselas es perfecta si huyes de los tumultos urbanitas.   Es una ciudad muy segura, con mucho ambiente cuando cae el sol y además, repleta de terrazas preparadas para todos los climas.  Un buen ejemplo es la Rue des Bouchers, estrecha y animada, con muchas ofertas de cenas.  Es una aventura pasar por allí y evitar a todos los relaciones públicas que tratarán de convencerte para que tomes asiento.  

Braserie típica de Bruselas

En cuanto al idioma, no te preocupes por nada.  En Bruselas hablan francés principalmente y flamenco (Que suena bastante raro), pero es una ciudad tan preparada para acoger turistas, que encontrarás personas que hablen español en la mayoría de restaurantes o tiendas.

Y esto es solo un adelanto, seguiremos hablando de Bélgica más adelante.

No es que nos hayamos olvidado de Londres, pero hay muchos lugares que descubrir.  Este solo es uno de ellos.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Los Parlamentarios no saben inglés

Hace unas semanas,  volví a dejarme caer por  Bruselas.  Uno de mis objetivos, no era otro que el de conocer a fondo, cómo funcionan los entresijos de la UE y me dediqué a visitar todas las estructuras, que permiten el acceso de los visitantes.

Me llamaron la atención muchas cosas, pero la mayor sorpresa la encontré dentro del parlamento.   En palabras de la persona que  nos mostraba las instalaciones, nos señalaba que uno de los grandes problemas contra los que luchan, es el idioma.    Al parecer, más del 80% de los parlamentarios no saben hablar inglés o francés de manera fluida y por tanto,  se ha invertido bastante dinero en ponerle solución.

Llama la atención que cualquier hijo de vecino que se lance a trabajar en una gran empresa dentro de España o a mayores, al mercado internacional, esté obligado a dominar AL MENOS un segundo idioma y estos señores no.

Vista del Parlamento en Bruselas con las cabinas de traducción, Fuente: Wikipedia
Será complicado encontrar a un político que confirme esto, por la cuenta que les trae.   Pero parece evidente que el problema del lenguaje es común en todos nuestros representantes, ya que el actual parlamento cuenta en los anillos superiores con dos filas repletas de cabinas preparadas para la traducción.    Si a todos los miembros se les exigiera, como en tantas empresas españolas y europeas, hablar alguno de los idiomas oficiales de manera fluida, evitaríamos este gran problema.

Efectivamente, se puede justificar la presencia de un equipo de traductores e intérpretes, porque en la cámara europea se trabajan sobre muchos documentos específicos, que tienen que ser estudiados a conciencia.   Lo que no es lógico, es que se tengan que doblar las sesiones, a los cerca de 24 idiomas diferentes que existen en los países miembros.

Estamos hablando, de más de quinientas combinaciones posibles y que muchas veces, hacen que pase mucho tiempo hasta que lo dicho, llegue a todos los oyentes ¿No sería mucho más fácil que existiera un lenguaje conductor común?

Pues no, por lo visto no y para ello, han creado un complejo engranaje, en el que por cada idioma, existen tres intérpretes que dominan ese lenguaje y otro.  Ejemplo:

En la cabina del español, una persona puede traducir al suomi, otra al alemán y una tercera al croata.  Mientras, en la del neerlandés, lo traducen al francés, al portugués y al croata.  Pongamos que interviene un representante de Holanda, pues bien, para que se traduzca al español, primero tiene que pasarse al croata y del croata al español.   Se entiende, que las combinaciones pueden ser rocambolescas.

No soy de las personas que creen que los parlamentarios (O políticos en general) tienen un sueldo desproporcionado. Entiendo que las grandes responsabilidades, requieren grandes recompensas .  Si cualquiera de vosotros ejerciera de cirujano,en similares circunstancias podría decir que tiene justificado su sueldo.  Si bien, se sobreentiende, que un cirujano ha de tener tanto la formación, como la soltura y práctica que se precisan para tal fin.  Por ello se le considera cirujano y cobra como tal.

Lo que denuncio, es la falta de profesionalidad y formación, de buena parte de sus miembros.   En las últimas listas a Europa, hemos visto miembros de todos los partidos de España, sin formación universitaria y con un nulo o muy pobre dominio del inglés.

La misma guía, nos confirmaba que en las reuniones de pasillo, buena parte de de los parlamentarios se comunican en eso que llamamos "inglés nivel medio", pero globalmente no existe la seguridad para que las sesiones se realicen únicamente en el idioma de Shakespeare.

Zona Schuman en Bruselas Fuente: Flirck
No podemos extrañarnos entonces, que cualquier proceso europeo, desde formar gobierno a tramitar una ley, lleve habitualmente meses.  La burocracia es complicada, pero el handicap del idioma tiene una importancia capital en estos términos.

Necesitamos líderes que den ejemplo ¿De qué forma si no, pueden exigirnos algo?  ¿Cómo diantre queremos vender la internacionalidad de Madrid, si luego les invitamos a tomar un “relaxing cup”?
Humildemente pienso, que la vida es un continuo aprendizaje.  No por haber llegado lejos, tener tu empresa, ser parlamentario o  haber escrito diez libros, tienes que dejar de aprender.  Es más, pienso que es básico que esto ocurra ¿De qué manera un líder puede guiar a su equipo, si sus conocimientos están anticuados?

Sin embargo, día a día vemos como pasa lo contrario.  Cualquier persona que se asoma a las cotas más altas de su disciplina, ya sea empresario, deportista o político, se considera con licencia imponer su criterio   a los demás esté o no esté dentro de sus conocimientos.    Y no hablo de generar opinión, que de eso tenemos todos empezando por este blog.  Me refiero a la manía que tienen nuestros líderes de no empezar por ellos mismos, cuando a exigencias se refiere.  Austeridad sí, pero yo voy a trabajar como mi BMW;   hay que aprender idiomas  sí, pero yo me conformo con balbucear alguno. 

Tristemente, el pato lo pagan otros.   Jóvenes y no tan jóvenes, con muchos años de estudio a sus espaldas, conocimientos de idiomas, que pasan tiempo y tiempo en centros formativos, pero aún hoy, se tienen que conformar con puestos de trabajo que distan mucho de sus capacidades.  Si miramos en nuestro entorno, nos será muy fácil encontrar a personas que hablen a la perfección inglés u otro idioma, sin ser altos cargos o ejercer puestos de responsabilidad.  No se trata pues de una quimera inalcanzable. 

Soy de una generación que se ha comido la crisis de lleno. Tengo muchos amigos,  harto preparados, que aún hoy no han podido tener una oportunidad en la rama que tantos y tantos años han trabajado.  Tengo familiares que han tenido que marcharse de España, mientras que en mi ciudad, decían que aquí el que no trabajaba es porque no quería hacerlo.

Y yo, desde mi posición, solo veo el doble rasero de los que deciden.  

A nosotros,  solo nos queda aplicarnos aquello de “Sigue nadando, sigue nadando…”

domingo, 31 de agosto de 2014

Ser emprendedor en España VS Inglaterra

Hace unos meses, pude participar en un encuentro de novelistas en Urueña, la Villa Europea del Libro.  Allí, tuve la suerte de conocer François Pérez Ayrault, que además de ser un gran tipo, es el autor de un libro que se titula “Houston tengo un problema…soy emprendedor en España”.

Este divertido texto, narra sus peripecias a la hora de abrir un negocio en Madrid y las conversaciones que tiene con un amigo que hace lo propio en Estados Unidos.  En sus páginas, podemos comprobar, con un histriónico sentido del humor, las hirientes ventajas que tienen los americanos en estas lides.  

Pero más allá del entretenido libro de François, es un tema serio y difícil de digerir.  En España, para una persona que carezca de un buen colchón económico, es ciertamente una misión suicida, el hecho de lanzarse a la aventura empresarial.   La dificultad es mayor, si se carece de conocimientos burocráticos y aumenta todavía más, si el negocio se sale de los estándares habituales.

Partimos de la base, de que en nuestro país,  armar una nueva empresa ya supone pérdidas desde el minuto uno, si todo lo hacemos legal.  Desde el registro, hasta el alta en suministros, las cuotas de autónomos, los impuestos y por supuesto, todo lo relativo a lo específico del negocio, las mercancías, instalaciones etc, supone un gasto económico.   Este sistema, anula por completo a cualquier empresa  que no vaya destinada a generar unos mínimos de facturación, desde las primeras semanas de vida.   Muchos, podrán ver esto lógico, dada las condiciones de nuestro sistema, pero quizá, no sea la mejor opción.

De vez en cuando, suelo darme una vuelta por Londres y más allá de que conducen por la izquierda, hay una cosa que siempre me ha llamado la atención, el número y variedad de negocios que existen allí. 
Para empezar, tengamos en cuenta un dato demoledor.  Según  la web trabajardesdecasasi.com, en España montar  una sociedad, por pequeña que sea, nos cuesta como mínimo 6.000 € y más de un mes de trámites legales.     En Inglaterra, agárrense, la cifra no llega a los 100 € y los pasos a dar, se realizan en apenas una mañana.  Un ciudadano de Manchester, por ejemplo, únicamente con su documento de identidad, ya puede ejercer como empresa.


¿Esto quiere decir que los británicos no pagan impuestos por sus negocios?  No, por supuesto que los pagan, pero lo hacen, cuando sus empresas generan el suficiente dinero como para ser estables  (A partir de una facturación de 70.000 € ).   Efectivamente, no garantiza a las arcas del Estado un dinero inmediato, pero si unos ingresos estables a medio plazo, que permiten no desangrar a los emprendedores.

¿Qué consecuencias tiene esto?  En primer lugar, se genera un descomunal flujo de ideas, dando como resultado un sinfín de negocios de nuevo cuño, mes tras mes.   Cualquier persona que considere tener el nuevo gran pelotazo mundial, lo puede poner en práctica, sin necesidad de generar pérdidas desde el minuto uno.  Si sale mal, podrá seguir con su vida, evitando hipotecar todas sus posesiones.

Pero muchos de ellos acaban cuajando y o bien son absorbidos con empresas mayores, o bien, generan su propio recorrido.  La consecuencia final de todo esto, es la creación de un enorme y variopinto entramado comercial e industrial, que tiene grandes beneficios en todos los campos, empezando por el turístico.

En una situación comparativa,  un negocio que genere unos beneficios de subsistencia para sus promotores, es totalmente viable en el Reino Unido y una quimera en España, porque directamente, se diluirían en deudas.  Y mientras que allí, estas microempresas tienen su oportunidad, en nuestro país se mueven en el lado de la ilegalidad,  sin posibilidad de generar expansión alguna, precisamente por ese punto.  Si no estás dado de alta, mejor que no te vean y si lo estás, no puedes invertir en lo que realmente querrías.

Al final,  en España, salvo algunos valientes,  solo generan empresas solventes agentes con el suficiente capital, que les permita arriesgar. Existen ayudas sí, pero son eso, ayudas y no una normalidad establecida, lo cual hace, que el común de los curritos (formados o no), lo tenga complicado.

Si el tejido comercial e industrial, siempre tiene los mismos protagonistas, las ideas normalmente acaban teniendo un patrón común.   La renovación y el aporte continuo de nuevos proyectos, es clave para que una sociedad evolucione.